Justicia, Paz, Integridad<br /> de la Creación
Justicia, Paz, Integridad<br /> de la Creación
Justicia, Paz, Integridad<br /> de la Creación
Justicia, Paz, Integridad<br /> de la Creación
Justicia, Paz, Integridad<br /> de la Creación

Producir en el territorio para el territorio

Gottolengo, Brescia 10.10.2017 Zacco Chiara Traducción de: Jpici-jp.org

Gottolengo, es un poblado de unos 5.000 habitantes en la zona sur de la Provincia de Brescia. También este año, del 8 al 10 de septiembre, celebró su Festival de Papas y Sabores. Era la 15ª edición de un evento que cada vez más representa y encarna el territorio y la Comunidad, y abre una "ventana" sobre un modo de ser y hacer que se inscribe en la perspectiva de los objetivos del desarrollo sostenible.

En agradables momentos de convivencia y alegría que arrancan de las tradiciones gastronómicas de la zona, una exposición/mercado reúne productores y agricultores quienes ofrecen sus productos, en medio de eventos tales que cocina en vivo, concursos culinarios, almuerzo y cena en el sitio con degustación de los platos típicos: ñoquis de patata, cortada de salami y la inconfundible parrillada local.

El Festival de la Papa es entonces una exposición de la excelente comida regional, pero es también una "protección" para la mejora del patrimonio local, de los recursos culturales y rurales y de la riqueza de unas tierras agrícolas. El proyecto en última instancia quiere promover el desarrollo sostenible local a través de la organización de la oferta y la demanda de productos alimenticios: el consumo de la comunidad disfruta del "enlace" con la cadena alimentaria local que valora producciones típicas y peculiares y garantiza la salud alimentaria, el bienestar colectivo y la protección del medio ambiente.

El poblado de Gottolengo se convierte así en un ejemplo de excelencia alimentaria, un sector por demás que siempre ha distinguido los productos agroalimentarios italianos. Al recortar la cadena de producción se mejora y optimiza también la gestión del producto y el mercado se convierte, como punto de encuentro, el centro de la misma producción: esto garantiza a los productores (sea de la materia prima que de los productos procesados) de operar al amparo de un mercado que se ha hecho demasiado global y que arriesga por eso mismo de empobrecer la memoria histórica local. En el futuro, la cadena de suministros, compuesta por empresas locales, asegurará productos de calidad que satisfagan la demanda de los consumidores ya que el método de producción tiende a ser orgánicos y arraigado a un contexto ético y social que valoriza una producción libre del uso de insumos de síntesis química.

Fundamental es, por lo tanto, producir sobre el territorio para el territorio, de modo que toda la comunidad pueda beneficiarse de una cadena de suministros biológicos y locales contextualizada en términos de trabajo, de productos alimenticios (naturales o procesados) respetuosos del medio ambiente, orgánicos y de alta calidad. En línea con este ideal futuro, y con el fin de promover la región se ha dado inicio este año al proyecto La Cadena del pan de Gottolengo, cuyos primeros resultados fueron puestos en exhibición justamente durante el festival. El proyecto Pan Gottolengo, tiene como objetivo abrir a los agricultores locales nuevos mercados y métodos de producción; ofrece la posibilidad de obtener productos orgánicos para las empresas de transformación ya presentes en el territorio; promueve los productos agrícolas transformados en el lugar y ofrecidos como productos biológicos vinculado al territorio. El Pan Gottolengo ha así podido obtener un certificado de producción autóctona. La prerrogativa principal de esta nueva iniciativa - una nueva manera de producir sana y natural - ahonda sus raíces en las tierras agrícolas del Poblado y de sus alrededores que son biológicas, y aprovecha de la progresiva transformación de las fincas que toman parte en el proyecto. Todas las operaciones, desde la siembra y la fase agronómica y cultivo, pasando por la cosecha, la limpieza y el cribado de la cosecha, y la molienda, hasta la cocción del pan se llevan a cabo por empresas locales y realizan, por ende, el ideal de producir y consumir al costo de cero kilómetro.

Como semilla, ha sido elegido el Gentilrosso, una variedad particular de grano tradicional tierno que tiene características nutricionales y organolépticas únicas. Estas características se pierden comúnmente en las innumerables selecciones genéticas y de cruzamiento que las multinacionales han estado operando en los últimos cincuenta años. Esto no ha sucedido con el Gentilrosso utilizado en el proyecto Pan Gottolengo, porque se buscó recuperar la semilla original y su cultivo fue llevado a cabo sin el uso de fertilizantes sintéticos y, de modo especial, sin herbicidas y fungicidas. El retorno al territorio para el territorio es, por ahora, más allá de la retórica de turno, la única garantía de que las grandes metas y aspiraciones del progreso sostenible puedan ser alcanzadas.

 

Deje un comentario